Periodistas en reconversión
Al modelo de negocio del periodismo tradicional se le agotan las reservas. De unos años a esta parte venimos topándonos con noticias casi diarias de cierres, EREs y despidos en medios de comunicación, gabinetes y agencias de todos los tamaños y formatos (este, este o este son sólo tres de muchos ejemplos vistos últimamente).
Motivos para este declive hay para todos los gustos: malos datos de ventas, reducción de anunciantes, caída de regímenes políticos… Las empresas de comunicación ya no pueden soportar costes. Y eso que muchas redacciones se asemejan a galeras, con plantillas enteras en condiciones laborales casi miserables (cosas de la superpoblación y cierta tendencia al borreguismo) y soportando vergonzosos casos de intrusismo en todos los estamentos.
Se podría hablar mucho sobre el papel social de la prensa, la libertad de expresión y un montón más de términos rimbombantes y anquilosados con los que a los periodistas nos gusta mirarnos el ombligo. Pero lo que más urge es hablar de evolución, de adaptación a los cambios.
¿Qué será de muchos de nosotros a partir de ahora? ¿Y de los centenares de alumnos que a día de hoy cursan estudios de Periodismo o Comunicación? Toca abrir el campo de visión y aprovechar profesionalmente las enormes posibilidades que nos ofrece lo digital, el trabajo online.
El profesor de Periodismo Digital Antonio Lite propone algunas en este interesante artículo. Como generadores de contenidos, como bloggers, como community managers,… Existen numerosos caminos que emprender. No son fáciles. Exigen adaptación, cambio de chip, formación y una cierta humildad (reconocer que ahora los intrusos somos nosotros).
Contamos con unas buenas bases, o eso se supone. Somos capaces de rastrear fuentes en busca de datos, valorarlos y darles forma. Se da por supuesto que sabemos escribir de una forma correcta y podemos estructurar textos en torno a las ideas que queremos transmitir en función de las características del medio.
En lo que respecta a generación de contenidos de calidad somos deberíamos ser los mejores. Esta es una buena señal: el contenido de calidad está en la base de este nuevo negocio. Eso sí, habría que desprenderse del halo artístico, las aspiraciones de divos y el complejo de servidores públicos que aún muchos arrastran. Reconocer que estamos en un mercado en el que no vale quien seas sino lo bien que manejes tus habilidades.
¿Estamos entonces en reconversión o, más bien, en evolución? Como concluye el artículo enlazado más arriba, la base de todo es la Comunicación; lo demás son sólo herramientas.










